Hemos sido testigos de unas tremendas tormentas este fin de semana, pero tengo que decir, que una vez más, hasta en esto, el Barrio del Aeropuerto está olvidado.
✨ Adiós a Alberto López Langa Qué pena. Qué grandísima pena. Pero si medimos la vida por el legado, tú has hecho algo muy grande. Mi intención con este post es darte las gracias . Gracias por todo lo que me ayudaste durante mi etapa como concejala del Ayuntamiento de Madrid y como portavoz del distrito de Barajas. Mi labor en el distrito no hubiera sido posible sin ti: por cómo me orientaste, cómo me informaste con lealtad, cariño y compromiso . Siempre apoyándome. Siempre proponiendo. Siempre con ideas nuevas cuando nadie más se atrevía: aquel boletín informativo, los vídeos, las redes sociales... tantas y tantas cosas que en su momento fueron pioneras, aunque luego se quedaran un poco olvidadas —ya sabemos que el mundo político no siempre es justo—. Alberto López Langa. Un tipo brillante, audaz, generoso. Con una visión increíble y una capacidad de trabajo que muchos hubieran querido para sí. Lulila y tú... qué gran equipo. Me da mucha pena que te hayas ido tan pronto...
¿Dónde van las letras que cuentan una historia? La música es más efímera que el cine. Se escapa, se desvanece en cuanto termina la última nota y las plataformas digitales la han convertido en aún más pasajera. Y, sin embargo, hay canciones que guardan en su interior vidas enteras: amores imposibles, despedidas, heridas, memorias. Letras que parecen pequeñas confesiones al aire, cartas sin dirección que alguien, en algún lugar, podría escuchar justo cuando más lo necesita. Me gusta imaginar que existe un lugar secreto, un departamento invisible de ayuda a domicilio, donde todas esas canciones llegan después de ser cantadas. Allí se archivan anhelos, se ordenan recuerdos y se cumplen, en silencio, los deseos que nunca llegaron a destino. Un lugar mucho más real y eficaz que pedirle favores al universo. Una vez soñé con una chica que escribía cartas a su amado. No ponía dirección ni remitente: simplemente las dejaba caer en un buzón cualquiera, sabiendo que nunca serían entregadas. E...
Para gobernar Madrid, hay que tener una pasión y una gran grandísima vocación. No se puede tener todo en obras y hacer sufrir tanto a los ciudadanos sin importar lo duro que sea su día a día. No se puede tener todo tan absolutamente sucio y pretender que la Tasa de Basuras pase desapercibida. No se puede tratar la cultura de la ciudad como si fuese una lista de la compra. No se puede crear un Madrid como un gran parque de atracciones que solo se pueda visitar pero que no se pueda vivir. No se puede jugar con los barrios y con la vivienda como si fuese un Monopoly. Siempre amé mi ciudad, pero así no, así nos arrojan a muchos a querer marcharnos lejos. No podemos disfrutarte querida ciudad, no podemos vivirte. Así no.
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